🔥 ¡Hola, caloraco! Aftas, rozaduras y otros "regalitos" que la canícula le hace a nuestro cuerpo.
Cuando San Vicente del Raspeig se convierte en la freidora de España y tu cuerpo decide rebelarse.
¡Hola, bellezas! 👋🔥
A ver, seamos francas. Estar a más de 30 grados a la sombra suena ideal cuando estás tumbada en una hamaca, con una horchata fresquita o un tinto de verano en la mano. Pero cuando el calor aprieta de verdad —como aquí en San Vicente, que salimos a la calle y directamente nos doramos como croquetitas—, nuestro cuerpo empieza a enviar señales de socorro. Y no precisamente con elegancia. 🥵
A mí este verano me ha dado por las aftas bucales. Sí, señoras, esas llagas traicioneras que salen en el paladar o las encías y que hacen que hasta un simple trago de agua se sienta como tragar cristales. 💥 Pero es que no vienen solas: me acuerdo de unas vacaciones en Oporto donde el calor me regaló una colección de calenturas (herpes) en los labios que parecía que me había peleado con un avispero.
Y si miramos un poquito mas abajo... la cosa no mejora. Granitos, escoceduras, roces... ¿Te suena? Pues hoy venimos a ponerle nombre (y remedio científico) a todo eso que nos pasa en la piel y la boca cuando el termómetro se vuelve loco. ¡Sin tabúes! 👇
1. La boca "en llamas": Aftas y calenturas estivales 👄💥
¿De verdad el calor saca llagas? La respuesta corta es: sí, indirectamente, nos destroza la boca.
- Las dichosas aftas y encías inflamadas: Cuando hace un calor extremo, nos deshidratamos sin daros cuenta. La saliva baja en cantidad (hiposalivación) y, al tener la boca más seca, la mucosa oral pierde su barrera protectora natural. Además, el estrés térmico, dormir peor por la noche y el consumo de bebidas muy frías o ácidas terminan de irritar los tejidos. ¡Y boom! Llagas al canto.
- Las "calenturas" (Herpes simple): Los rayos ultravioleta (UV) del sol son un desencadenante súper contrastado para que el virus del herpes labial se despierte de su siesta. Si a eso le sumas bajada de defensas por el cansancio del calor... tienes la foto del recuerdo en Oporto. 📸😅
👉 El rescate: Bebed agua como si no hubiera un mañana 💧, usad bálsamo labial con protección solar SPF 50 (¡imprescindible!) y tirad de geles con ácido hialurónico para curar las aftas rápido.
2. Bajopecho en erupción y "pechuguitas" ardiendo 👙🔥
A ver, hablemos de esa zona de la que nadie habla en las revistas de moda: debajo del pecho.
Con la mezcla de sudor, calor y la presión del sujetador, esa zona se convierte en una auténtica sauna tropical. Lo que suele salir ahí son granitos rojos, picor y hasta heridas de fricción. Médicamente se llama Intertrigo: una inflamación de los pliegues de la piel causada por la combinación de humedad, roce piel con piel (o ropa) y maceración. Si no se frena, los hongos (como la Candida) dicen "¡fiesta!" y se instalan ahí.
👉 El rescate: Nada de sujetadores con aros o encaje sintético en días de calor canicular. Opta por algodón transpirable, seca la zona a toquecitos (¡sin rascar!) después de la ducha y usa polvos de talco líquidos o cremas barrera con óxido de zinc (sí, la crema del culete de los bebés funciona de maravilla).
3. Ingles y axilas: ¡El roce NO hace el cariño! 🚶♀️⚡
Caminar con calor y falda o vestido puede convertirse en un deporte de riesgo.
- Ingles en llamas: La fricción constante de muslo contra muslo o el borde de la braguita con el sudor produce auténticas quemaduras por rozadura. A veces salen pequeños granitos (miliaria o sudamina) porque los poros del sudor se obstruyen y la piel se irrita brutalmente.
- Escozor en axilas: El sudor acumulado + la fricción de la ropa + el desodorante (si lleva alcohol o aluminio agresivo) = un cóctel molotov de picor y rojez.
👉 El rescate: Para los muslos e ingles, la vaselina pura, las bandas antirozaduras o los sticks antifricción (los de deportistas son mano de santo) te salvan la vida. Para las axilas, desodorantes suaves para pieles sensibles y sin alcohol mientras dure la crisis.
En resumen: Tu piel no te odia, solo tiene calor ☀️🧘♀️
Así que ya sabes: si estos días te miras al espejo o sientes que tu piel rasca, quema o pica, no estás sola ni te pasa nada raro. Es simplemente nuestro organismo intentando sobrevivir a este horno ibérico.
Cuídate mucho, bebe mucha agua, busca la sombra y dale a tu piel el mimo que pide a gritos. ❤️
¿Cuál es tu "regalito" veraniego por excelencia?
¿Eres del club de las aftas o del equipo "muslos en llamas" cuando llevas vestido?


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